Nadie se llame sorprendido en medios gubernamentales nacionales si, en próximas fechas, bajan a categoría dos a la aviación civil mexicana por deficiencias varias en aeropuertos que no reúnen todas las medidas de seguridad y adecuaciones indispensables, como ocurre frecuentemente en el aeropuerto internacional capitalino. Inspectores de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos realizaron auditorías a la Agencia Federal de Aviación Civil para averiguar si cumple con todas las medidas de seguridad establecidas por la Organización de Aviación Civil Internacional. Una degradación de categoría implica no poder abrir nuevas rutas hacia Norteamérica, aunque estén proyectadas. Tal ocurrió durante más de dos años, entre finales de mayo de 2021 y mediados de septiembre de 2023, por negligencia oficial en resolver fallas.




