Por: Josefina Real
Martes 9 de septiembre.- Para Ollín Monroy, integrante del colectivo Bicicleta Blanca, no es viable un segundo piso en la avenida Adolfo López Mateos, porque es arcaico, representaría un negocio para particulares y el caos vial continuaría.
Incluso hay ciudades como en Seúl, Corea del Sur, en donde se decidió derribar un segundo piso emblemático para dar paso al transporte masivo público y más áreas verdes.
“La ciudad mejoró muchísimo, subió la plusvalía de las propiedades de alrededor y mejoró la salud de la gente”.
En la década de los 70 las autoridades de Seúl optaron por un segundo piso, pero se dieron cuenta de los perjuicios y lo derrumbaron en el 2012
Monroy se mostró sorprendido de que el gobernador Jesús Pablo Lemus Navarro, retome una propuesta que fue descartada o por lo menos quedó como una de las últimas opciones de solución al caótico tráfico de la zona durante los diálogos entre académicos y expertos en el 2023 en la administración de Enrique Alfaro Ramírez.
Esa obra sería privada con una concesión mínima a unos 30 años, como ejemplo puso el Viaducto Bicentenario de la Ciudad de México, recorrerlo cuesta 140.00 pesos, mínimo eso costaría en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), ida y vuelta, serían 280.00 pesos.
-¿Conoce algún caso mundial en donde los viaductos o segundos pisos sean un éxito?, le preguntó esta reportera.
-No, incluso el país emblemático para este tipo de infraestructura como es Estados Unidos, es un caos. Tiene uno de los viaductos más grande del mundo con 24 carriles y el tráfico aumento en un 30 por ciento en menos de dos años.
