¿Tan sólo es chapulineo?

Juan M. Negrete

30 de julio del 2022.- Afirmaban los viejos, quienes para efecto de su imagen pública eran considerados los sabios por antonomasia, que una imagen vale más que mil palabras. Las consejas arcaicas, por no llamarlas antediluvianas, nos vienen desde los tiempos en que el discurso hablado, no se diga el escrito, aún no desarrollaban las profundidades que ahora les conocemos. Dicho de otra forma, había que poner en comparación a los ojos del rostro con los del cerebro. Los viejos le daban el gane a la visión física, al testimonio visual, por sobre todo discurso, cuyo contenido se contempla con la visión intelectual o percepción cerebral. Y paremos de especular.

Vienen estas consideraciones, entre serias y superficiales, a propósito de lo que nos deparó la casualidad política, grilla o electorera, como se le quiera juzgar, en los días de la semana por concluir. Por un lado vimos, en cuanto medio se ocupó de difundirlo, el encuentro que tuvieron el señor Silvano Aureoles y el senador moreno Ricardo Montreal; por el otro a Mario Delgado, presidente de Morena, y al rector de la UdeG, Ricardo Villanueva.

Vayamos al primero. Ambos personajes son más que conocidos en todos los comederos grillos del país, lo que nos ahorra su obligada presentación. El tal encuentro es acontecimiento reciente. Se dio el pasado jueves 28 de julio. Y como este fin de semana andan muy entretenidos los militantes del partido en el poder en convenciones y consejos para conformar las instancias de participación partidista, pues parece que se agitó el avispero. También le entraron a la danza muchos suspirantes, que se van arrimando a los peldaños de la escalera de este partido para trepar a los puestos públicos o para mantenerse en ellos, Como ya vienen las elecciones fuertes del 2024, las tales instancias no pueden reportarse como acéfalas, mucho menos vacías. De ser así, el INE y otros tribunales competentes les podrían castigar, declarando desiertos tales espacios. Sería un error imperdonable. Están pues tapando el pozo antes de que se ahogue el niño. Bien saben cómo hacerlo.

Para la semana que entra hablará todo mundo de la regularización de la vida partidista de Morena. Después vendrán los enjuagues y los jaloneos internos, para insacular o señalar con el dedo mágico a candidatos que se convertirán en representantes populares. Por tal motivo, pasarán a ocupar los escaños del congreso de la unión, previa la disputa de tales curules con otros partidos. Una lisa vieja y todavía incomprendida por el grueso de la población.

Ricardo Monreal está bien empapado de todos estos trotes. Actualmente es el pastor de los senadores de Morena. Sin embargo a media semana declaró que no participaría en los duelos figurativos de las convenciones de su partido. Es decir, nos está avisando con suficiente antelación que no le va a entrar a la puja que viene. Algo así como que hay que entenderle a sus dichos que lo den por muerto, cuando se revisen las listas de suspirantes del partido Morena. Pero de ahí a que entregue la bolsita de las canicas hay una distancia.

Decíamos que apareció difundido en los medios su encuentro con Silvano Aureoles, quien acaba de entregar el puesto de gobernador de Michoacán. Llegó a él por el PRD. Morena lo sacó. Ahora lo inculpan de peculado y de manejo oscuro del presupuesto que tuvo en sus manos. De ahí a que la ley lo ande buscando, es fácil de establecer conexiones. Como sea, se dio a ver con el mentado Ricardo Montreal. Ha de ser porque a éste ya le están cerrando la ventana en Morena para que juegue en la grande. O tal vez se está retirando por su propia cuenta. El chiste es que está prendido el castillo.

Aureoles publicó en un tuit un mensajito que da a entender cuál fue el contenido central de la charla: Para lograr coincidencias que recuperen la grandeza de nuestro #México, deben dejarse [a un lado, supongo] filias y fobias. El proyecto de nación será superior, esta (sic) es la gran coincidencia con @RicardoMonrealA. pic.twitter.com/qpy3pPGMMo

No hay necesidad de más discurso para captar el fondo de este tinglado tan evidente. Pasemos a referirnos entonces al otro caso mentado, que viene siendo similar o tantito peor. Se trata de un encuentro entre Mario Delgado, que viene siendo el presidente de Morena, y el rector de la UdeG, Ricardo Villanueva. Fueron captados en el interior de un restaurante de la ciudad de México. Como ya lo establecimos a propósito del encuentro de los grillos antes mencionados, la imagen ilustra más que mil palabras.

Si vale algo la especulación de que Silvano Aureoles va a fungir de puente para que la alianza opositora PRIANPRD se lleve como candidato a Monreal y enfrente al que saque Morena a contender; por el encuentro entre Delgado y Villanueva se puede urdir que Morena en Jalisco establecería una alianza oscura con el grupo vomitivo local, malamente llamado grupo-universidad, para enfrentar juntos a Movimiento Ciudadano (MC). Por lo pronto, este partido controla el poder estatal. Llevó a la silla a Enrique Alfaro. Pero la decepción ciudadana ha resultado más que notoria. Morena podría disputar en serio tal puesto al que los emecistas defenderán hasta con las uñas o se quedan chiflando en la loma. Estos sainetes, y muchos otros que apenas se están cocinando, son los que van a mantener entretenido al respetable público mexicano y aún allende las fronteras en los próximos dos años que vienen. No habrá que perderse entonces las inacabables emociones que nos depararán tantas y tan variadas invenciones. Al tiempo.

Comentarios