Después que “Guerreros buscadores” encontraron el rancho de reclusión y exterminio en #Teuchitlán, el fiscal Salvador González de los Santos, no da pie con bola. Ha caído en mentiras, medias verdades y contradicciones. Pueden ser nervios al cumplir consigna de Lemus y gabinete de seguridad, o todo junto. Justificó no darse cuenta del horror por “tan extenso” terreno –quizás más de media hectárea–; luego, que no ubicaron ni un solo horno; que siempre sí, e incluso, el cuarto; enseguida se desdijo; que no hay estructuras (modernas autoclaves, o ‘¿como en Auschwitz?’, pensó).“Guerreros” demostró cremación en fosas; a la antigua, como se elabora carbón, se cuece barbacoa, mezcal, agave tequilero –de lo que mucho saben aquí. No encuentran, pues, cómo salvarse de la tatema.