Sí, por lo más delgado del país cruza el Transístmico. Y el hilo de la investigación de los 14 muertos y 145 pasajeros heridos por el trenazo del 28 de diciembre —¡Día de los Inocentes!— se rompió por lo más delgado.
Los responsables: no el trazo ni los proyectistas; no la combinación en las vías de durmientes de madera y concreto; no quienes construyeron y lo administran (Marina y demás). Mucho menos el balasto suministrado por amigos de los hermanos López Beltrán. Nada de culpa del supervisor “gratuito” de obra y primogénito, Gonzalo.
Culpables únicos: el maquinista huido, Emilio Erasmo; el conductor, Jesús Díaz, y el despachador, Ricardo de Mendoza.
Con los agraviados hay acuerdo de reparación, dijo, oronda, la fiscal federal Ernestina Godoy. ¡Tan, tan!
