Por experiencias en otros desarrollos, y ante lo que se hará en «Ciudad UdeG» (estadio, hotel y centro comercial), en terrenos cedidos por la universidad al Grupo Prodi, dueño del Atlas, tienen razón los residentes de colonias aledañas cuando solicitan a los involucrados que les entreguen por escrito el proyecto ejecutivo, el cronograma de los estudios de impacto ambiental y la información sobre qué instancias los realizarán.
«No aceptaremos que se usen testimonios individuales para legitimar un proyecto que pase por encima de los habitantes (…). Sabemos que puede haber conflictos de interés de algunos colonos que participan en el proyecto UdeG-Prodi…».
Obvio: quienes han manejado la UdeG, por un lado; por otro, que todo sea transparente y esté en regla desde su origen financiero.




