Desde su origen, la televisora se vio involucrada en una serie de ilícitos. Ricardo Salinas Pliego supuestamente no pagó un préstamo de aproximadamente 29.7 millones de dólares que le otorgó Raúl Salinas de Gortari, hermano del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, para financiar parte de la compra de TV Azteca en 1993, entonces Imevisión.
Ricardo Salinas ha argumentado que el dinero se usó de manera legal y que no influyó indebidamente en la oferta por la televisora, mientras que autoridades suizas y mexicanas investigaron el origen de los fondos de Raúl Salinas, los cuales estaban en cuentas secretas con nombres falsos y se sospechaba que provenían de actividades ilícitas, incluyendo posibles vínculos con el narcotráfico y la corrupción.
Es decir, se aprovechó del infortunio de Raúl Salinas. Sin embargo, ¿qué pitos toca en el futbol? Les platico la versión que me comentó en su momento mi amigo Carlos Albert, ya retirado de los medios de comunicación.
Cuando TV Azteca llegó a la escena pública no tenía ningún equipo en sus transmisiones y tampoco ninguno quería que los transmitieran por el supuesto estilo periodístico de José Ramón Fernández y su equipo de trabajo. Solamente contaban con los espacios de Depor TV y un programa dominical de “análisis”.
Ahí repartían a diestra y siniestra, sobre todo José Ramón. Me platicó Carlos que cierto día, en una junta editorial con Ricardo Salinas Pliego, de su ronco pecho salió una propuesta: “Necesitamos estar dentro de la cúpula de la Federación Mexicana de Futbol, tenemos que comprar una franquicia, un equipo de futbol, porque estamos en desventaja”.
Obediente, Salinas Pliego, a través de TV Azteca, adquirió el equipo de futbol Atlético Morelia en 1996. El proceso se dio en el contexto de la incursión de la televisora en el mundo del futbol mexicano para competir con Televisa. Objetivo comercial: la adquisición fue parte de una estrategia de Grupo Salinas para tener presencia en la Liga MX y transmitir los partidos del equipo en sus canales de televisión (TV Azteca), lo cual era un modelo de negocio en auge en ese entonces para las televisoras.
José Ramón logró su objetivo. Años después, Salinas le dio una patada en el trasero a Joserra, pretextando problemas de salud. Tras regresar del Mundial de Alemania 2006, José Ramón Fernández sufrió “problemas de salud” que le obligaron a alejarse de la dirección de deportes y de la conducción de su programa Depor TV.
Reubicación y falta de actividad: aunque no fue despedido inmediatamente, fue reubicado a una oficina sin funciones periodísticas activas, un movimiento que él interpretó como el fin de su etapa en la televisora.
Oferta de ESPN: al no sentirse valorado ni poder realizar el periodismo que deseaba en TV Azteca, Fernández aceptó una oferta para unirse a ESPN en 2007, donde ha continuado su carrera hasta la fecha.
De tal modo que TV Azteca se involucró incluso en las transmisiones de la Selección Nacional, desechó al Morelia y lo convirtió en el Mazatlán, donde ha sido un rotundo fracaso, tanto que ya vendieron la franquicia al Atlante.




