Un día como hoy
Josefina Reyes Quintanar

Conmemoramos hoy el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. instituido por la ONU en memoria de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa, quienes fueron asesinadas un 25 de noviembre de 1960, siendo activistas políticas que se oponían a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana. El día se conmemora en Latinoamérica desde 1981, después del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Las hermanas Mirabal, conocidas como “Las Mariposas”, fueron capturadas cuando regresaban de ver a sus respectivas parejas en la cárcel, interceptadas por un grupo de agentes del Servicio de Inteligencia Militar. Fueron brutalmente golpeadas, ejecutadas y arrojadas a un barranco al interior del jeep en que fueron emboscadas.
La valentía de las hermanas Mirabal se convirtió en símbolo global de resistencia feminista y de defensa de los derechos humanos. Ellas se atrevieron a cuestionar públicamente la injusticia del régimen de Trujillo, quien sometió al pueblo dominicano durante más de 30 años con una dictadura sangrienta y arbitraria. Pero la persecución a la familia Mirabal inició mucho antes de la disidencia. La historia cuenta que Minerva conoció a Trujillo en una fiesta en 1949, donde el dictador intentó cortejarla; el rechazo público humilló a Trujillo y marcó el inicio de una persecución contra toda la familia Mirabal.
Ejemplos de injusticia sobran para evocar el día. Otra historia de terror de violencia contra las mujeres es la del Patronato de Protección a la Mujer (este hecho histórico también se llevó a cabo dentro de una dictadura). Siendo su presidenta de honor María del Carme Polo, esposa de Francisco Franco, se creó el Patronato en España por decreto el 6 de noviembre de 1941. Según eso, la finalidad era la dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, para impedir su explotación, alejarlas de los vicios y educarlas según las enseñanzas de la religión católica. Originalmente, en 1902 se creó el Patronato Real para la Represión de la Trata de Blancas y el fin era abolir la prostitución, pero fue disuelto en 1935.
Dicho patronato se encargaba de la protección de menores de 16 a 21 años, aunque llegaban reclusas especiales hasta de 25 años. Este organismo supervisaba una red nacional de instituciones residenciales gestionadas por organizaciones religiosas. Desafortunadamente no existe información definitiva sobre cuántas instituciones participaron ni cuántas niñas se vieron afectadas. La tutela pasaba a ser del Patronato por varias razones: en caso de prostitución se recluían por mandato judicial. Otras jovencitas eran recogidas de las calles por la policía al haber huido de casa u otras internadas por sus padres, por rebeldes, menores solteras embarazadas o por tener novio Ya dentro la correspondencia estaba censurada, no se podían realizar llamadas telefónicas, no se permitía salir a la calle e incluso no podían hablar entre ellas. El sometimiento era un adoctrinamiento severo en celdas de castigo y cuartos de aislamiento. Si alguna interna era lesbiana, terminaba en un centro psiquiátrico.
La escritora española Consuelo García del Cid Guerra dio a conocer la realidad de estos reformatorios franquistas gestionados por órdenes religiosas, cuando en 2012 nos mostró un pequeño pero atroz ensayo: Las desterradas hijas de Eva. Ahí nos narra como vivió en carne propia esa experiencia de encierro y adoctrinamiento. Describe esos lugares donde las menores eran encerradas contra su voluntad durante años, aisladas y sometidas a trabajo forzado, y en donde el robo de bebés de las reclusas fue una práctica frecuente. El Patronato desapareció definitivamente en 1984.
Este 2025, el tema es “Únete a poner fin a la violencia digital contra las mujeres y las niñas”. El objetivo es movilizar a toda la sociedad, que los gobiernos penalicen malas prácticas a través de leyes, que las plataformas garanticen eliminar contenido dañino y que cualquier persona, sea capaz de alzar la voz para ayudar a cualquier mujer o niña en situación vulnerable. Actualmente el abuso consiste en utilizar herramientas digitales para acechar, acosar y abusar de mujeres y niñas, por no mencionar todas las formas que ya conocemos como física, emocional, financiera, entre otras.




