Universidad de Guadalajara: Una historia de cacicazgos

Román Munguía Huato

1. No existe ninguna universidad pública en México exenta de grupos o de camarillas de poder. Por supuesto, en algunas existen de forma más visible y numerosa y en otras la cantidad es más discreta e irrelevante. Pero el caso de la Universidad de Guadalajara (UdeG) es el más representativo en el que los cacicazgos han predominado desde hace muchas décadas. La fundación de la UdeG acontece el 12 de octubre de 1925 con el gobernador de Jalisco, José Guadalupe Zuno Hernández (1923–1926).

2. De hecho, la UdeG, que nació bajo el padrinazgo Guadalupe Zuno Hernández (a la postre suegro del presidente Luis Echeverría Álvarez), quien, desde cierto punto de vista ejerció una especie de cacicazgo durante años, hasta que llegaron propiamente los verdaderos caciques a partir de inicios de los años 50 con Carlos Ramírez Ladewig hasta la fecha, ya bajo la modalidad de un triunvirato caciquil (Trinidad Padilla López, Tonatiuh Bravo Padilla y Alfredo Peña Ramos), los dos primeros son exrectores. El hecho es durante estos cien años, la mayor parte de su historia, la UdeG ha estado bajo el poder de cacicazgos reinantes; es decir, más de 70 años. Pero el exrector Raúl Padilla López es quien detentó el poder durante 34 años como cacique universitario, algo inaudito en la historia de las universidades públicas, hasta que se suicidó el 3 de abril de 1923.

3. Los recientes hechos represivos de las autoridades universitarias contra los estudiantes por sus demandas democráticas es un ejemplo de que la historia de esta forma de poder político sustentado en las estructuras corporativas–clientelares y autoritarias también emplea la violencia para aplastar toda reivindicación legítima estudiantil. Véase el pronunciamiento adjunto del Colectivo de Reflexión Universitario (CRU).

4. En libro Universidad de Guadalajara. Cacicazgos, negocios y cuotas de poder (junio de 1925) coordinado por integrantes de este Colectivo académico, se explica la historia de una poderosa mafia universitaria fincada en el poder caciquil: “Existen grupo de poder local que operan bajo forma semimafiosas parapetadas en las instituciones como en algunas universidades públicas. Hay, pues, mafias “intelectuales”, “académicas”, “científicas” y “universitarias. El uso discrecional, opaco, corrupto del erario, ha permitido el enriquecimiento fabuloso de segmentos de la alta burocracia universitaria. En la mayoría de las instituciones de educación superior pública existen grupos de poder, camarillas o cacicazgos que lucran hábilmente en con el presupuesto institucional.
“AMLO, en su momento, reiteró su crítica al caso de la Universidad de Guadalajara y el control del ‘señor Padilla, que no es el rector, pero es el que manda, para hablar en plata’, y a la UNAM, con el caso de los bajos salarios de los profesores de asignatura. Tiene mucha razón López obrador en su acusación contra el finado exrector Raúl Padilla López (RPL), quien desde 1989 mantenía un control político con un cacicazgo. Las críticas de AMLO a los cacicazgos y grupo de poder universitarios tienen fundamento, y son compartidas por los sectores democráticos estudiantiles y académicos; pero hasta al día de hoy no han tenido ninguna consecuencia política práctica. Es verdad que la tarea democratizadora le compete esencialmente a la propia comunidad universitaria, pero el Gobierno Federal podría hacer mucho más contribuyendo con auditorías y legislaciones que realmente maniaten el poder de las camarillas formalmente por la ‘autonomía universitaria’. Todo ha quedado en estridencias verbales vacías por parte del Poder Ejecutivo”.

5. Tan evidente ha quedado toda esta retórica demagógica populista que el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene entre sus funcionarios de la Secretaría de Educación Pública a Ricardo Villanueva Lomelí, exrector de la UdeG, incorporado el 31 de marzo de este año como subsecretario de Educación Superior. Esto significa que el gobierno de Morena, con su pragmatismo oportunista, hizo alianza política con la mafia padillista, a pesar de todas las acusaciones de AMLO contra este grupo de poder, pues no solamente RPL operaba de manera solitaria, sino que había construido toda una camarilla corrupta que sigue detentando el poder en la UdeG.

6. Es en este marco de la profunda corrupción política imperante del actual gobierno federal que ocurran estos hechos violentos represivos de las autoridades universitarias contra los estudiantes y sus demandas democráticas, compartidas por gran parte de la comunidad universitaria. Ahora, este grupo que tiene detrás de si toda historia de violencia porril con la extinta Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), metamorfoseada en la actual Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), hechura de RPL, se siente protegido por el gobierno de Claudia Sheinbaum.