Por: Eduardo Esquivel Torres
Lunes 29 de junio de 2026.-En lo que parece un eterno bucle de promesas de infraestructura, el Jefe de Gabinete del Gobierno de Jalisco, Alberto Esquer, anunció una nueva “estrategia integral”.
El anuncio incluye una bolsa inicial de 5 mil millones de pesos y la cuantiosa estimación de 20 mil millones de pesos para solucionar de fondo el problema del agua turbia en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
Sin embargo, para los tapatíos que diariamente abren la llave para encontrarse con líquido color café o con olores fétidos, el anuncio no suena a solución, sino al enésimo intento oficial por mitigar el hartazgo social mediante retórica financiera.
La actual administración estatal argumenta que el problema afecta “únicamente” a 200 de las casi dos mil colonias que abastece el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).
No obstante, el discurso oficial de que el desabasto y la contaminación impactan sólo a “una de cada diez colonias” choca de frente con las estimaciones de organismos como la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) y regidores de oposición, quienes apuntan a cientos de miles de ciudadanos expuestos a riesgos sanitarios reales.
Esta nueva petición de fondos al Congreso del Estado y a la Federación ocurre apenas meses después de que la administración estatal anterior asegurara solemnemente que el suministro de agua para los próximos 50 años en Guadalajara estaba “completamente garantizado” gracias a la articulación del sistema de presas El Zapotillo-El Salto-La Red-Calderón. En aquel momento se afirmó que la lucha de todo un sexenio había concluido con éxito.
El plan presentado por Alberto Esquer promete resultados tangibles “en menos de un año” mediante obras de bypass en canales altamente contaminados como Las Pintas. Sin embargo, la sombra de la duda planea sobre la viabilidad del proyecto.
Condicionar la solución definitiva de una crisis de salud pública a la aprobación de más de 20 mil millones de pesos en deuda o presupuesto federal parece, a ojos de los colectivos sociales, una estrategia para deslindar responsabilidades antes de que la crisis hídrica termine de colapsar la antesala de eventos internacionales masivos como el Mundial de Fútbol.
Los detalles técnicos de la bolsa inicial de 5 mil millones de pesos se centran en obras de ejecución inmediata y “mitigación a corto plazo” operadas por el SIAPA diseñadas para intervenir los puntos críticos donde el agua se contamina antes de llegar a las casas.
Las tres obras de infraestructura principales y de arranque son:
Nuevo módulo en la Planta Potabilizadora Número 1 (Miravalle)
Ampliar la capacidad de procesamiento de la planta técnica más importante de la metrópoli, responsable de procesar el 70% del agua que consume el Área Metropolitana de Guadalajara.
Acción: Esta semana inició la construcción de un nuevo módulo tecnológico de filtración y potabilización para incrementar el volumen de agua tratada bajo estándares óptimos.
El Bypass del Sistema “La Calera”
Objetivo: Evitar que el agua limpia se mezcle con lodos y desechos industriales en las zonas a cielo abierto.
Acción: Se construye la segunda etapa del sistema de bombeo y acueducto de La Calera. Funciona como un desvío técnico (bypass) para transferir el abasto del sistema antiguo directamente hacia el Acueducto Chapala-Guadalajara. Con esto, el líquido ya no recorrerá el tramo más contaminado a cielo abierto del Canal de Las Pintas.
Colector Villa Fontana
Objetivo: Frenar las filtraciones de aguas negras e inundaciones pluviales que dañan las redes de agua potable subterráneas en el sur de la ciudad.
Acción: Construcción y modernización del conector en los límites de los municipios de Tlaquepaque y Tlajomulco para separar adecuadamente los flujos sanitarios.




