Marcha universitaria

Marcha universitaria

Juan M. Negrete

Este lunes 22 de septiembre los muchachos estudiantes de la UdeG de varios centros programaron una marcha que fuera de las instalaciones de la rectoría hasta el palacio de gobierno. La anunciaron como protesta, primero que nada, por la represión física que sufrieron ya en diversos momentos. El primero de ellos ocurrió ahí mismo, en la rectoría, a donde habían acudido a plantarse para un diálogo con las autoridades que cerraron los oídos para no hacerles caso.

El contingente de estudiantes no llegó puntual, a la hora señalada, pero llegó. Se instalaron primero en la explanada del edificio Zambrano para organizarse. De ahí pasaron a tomar la vía de la traficada avenida Juárez, para desplazarse, como lo planearon hasta el palacio de gobierno. En las afueras del edificio del MUSA, que es donde todavía sesiona el CGU, una de las manzanas de la discordia presente, aguardaba un reducido grupo magisterial, representativo nada más, que decidió hacer acto de presencia y compañía solidaria con la presente lucha estudiantil.

Resultó interesante que los chicos le hayan pedido a este contingente a que se integrara al cuerpo de la marcha, ubicándoles al centro del contingente. Una vez instalados para desfilar, el primer acto consistió en enviar a una comisión a entregarle sus pliegos petitorios a la rectoría. Se mantuvo la puerta de la administración central siempre cerrada. Al grado que la marcha arrancaría sin que se lograra este primer objetivo. Pero finalmente se abrió una rendija del edificio y por ahí se recibió el pliego.

La marcha avanzó con orden, con mucha alegría, con el entusiasmo que siempre imprimen los jóvenes a sus cosas. El público lateral aplaudió al cortejo y leía las consignas de pancartas y lonas del desfile. Finalmente llegaron los manifestantes al destino señalado, donde personeros del gobierno del estado hicieron acto de presencia y recibieron los pliegos petitorios de estudiantes y maestros, a los que se mostró renuente la autoridad universitaria. Estos documentos fueron leídos luego al público para ser dados a conocer. Presentamos aquí, primero, la exposición de la postura de los maestros, que fue leída por la doctora Tanya Méndez, dirigida a la persona de la rectora Karla Plánter:

Los abajo firmantes, profesores de la Universidad de Guadalajara, le manifestamos lo siguiente:

  1. Desde 2005 no se ha implementado un programa de promoción escalafonaria basado estrictamente en el marco legal que regula nuestras relaciones laborales —como son los contratos colectivos, el EPA, el RIPPPA y la Ley Orgánica—, sino en criterios arbitrarios e ilegales. Esto ha impedido que se califique y promueva, de manera justa y adecuada, el esfuerzo acumulado de los trabajadores académicos de tiempo definitivo.
  2. Desde 2012, los aumentos salariales que nos han otorgado han oscilado entre el 3.1 y el 4%. Como consecuencia, nuestros salarios han acumulado una pérdida de poder adquisitivo del 44% con respecto a ese año.
  3. La carga de trabajo del personal académico ha aumentado debido a la disminución en el número de integrantes de la planta docente. En los últimos siete años, el número de trabajadores académicos pasó de 19,201 a 17,381, es decir, se redujo un 10%. Lo contrario ha sucedido con el personal de confianza y de mandos medios y superiores, que pasó de 3,358 a 5,196, lo cual representa un incremento del 36% de dicho personal, que tiene un impacto importante en el presupuesto.
  4. Los profesores de asignatura constituyen el 62% de la planta docente. La mayoría carece de contrato definitivo (aproximadamente el 60%), por ejemplo, un profesor con una carga horaria de 12 horas y menos de 10 años de antigüedad obtiene un salario de menos de 6,000.00 y uno con 22 horas gana 10,000.00 . Estos profesores han trabajado siempre en condiciones salariales precarias, con grandes cargas de trabajo y en situación de indefensión frente a las arbitrariedades de las autoridades, situación que se presenta con más frecuencia en las preparatorias.
  5. No existe transparencia ni información respecto al destino de las plazas que quedan vacantes en nuestros departamentos. Hasta la fecha no se han emitido convocatorias públicas para que éstas sean ocupadas.

Además de lo anterior, no ha habido hasta ahora un informe claro y transparente sobre el funcionamiento del fondo de pensiones en, al menos, los últimos diez años. Dicho informe permitiría conocer y comprender las razones por las que se consideró necesaria la reforma que fue aprobada en nuestra contra.

En cuanto a la experiencia de la Alianza Sindical Independiente, como Planilla Roja, en la elección para el comité ejecutivo del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara, denunciamos que todas y cada una de las etapas del proceso electoral —desde la elaboración de la ilegal convocatoria de elecciones hasta la publicación de los resultados— fueron realizadas únicamente por la planilla oficial, que actuó en todo momento como juez y parte.

Ante lo expuesto, demandamos:

  • Aumento salarial emergente del 10%.
  • Implementación de un programa de promoción universal, elaborado estrictamente con base en el contrato colectivo, el EPA, el RIPPPA y la Ley Orgánica, para todo el personal de tiempo fijo.
  • Basificación de todos los profesores de asignatura y de contrato temporal con más de tres años de antigüedad.
  • Convocatorias y procesos de contratación transparentes para todas las plazas disponibles de trabajadores académicos.
  • Informe pormenorizado del manejo administrativo y financiero del fondo de pensiones de los últimos diez años.
  • Rechazo al proceso electoral ya concluido del STAUdeG.
  • Rechazo a la sostenida exclusión que sufrimos por parte del STAUDEG toda la plaza docente desde los profesores por contrato temporal hasta los de contrato definitivo, en las discusiones y toma de decisiones, como también en los procesos para elegir delegados y el comité ejecutivo.

Manifestamos también nuestro pleno apoyo a las justas demandas de los estudiantes, quienes reclaman su legítimo derecho a que los procesos de elección de consejeros estudiantiles sean democráticos y a que las prácticas democráticas se hagan efectivas en nuestra Universidad. En este mismo sentido, rechazamos los actos violentos que sucedieron el pasado 10 y 11 de septiembre, en contra de ellos por parte de personal administrativo  y académico, así como por estudiantes vinculados con la FEU.

Atentamente

Frente Universitario por la Dignificación del Trabajo
Alternativa Sindical Independiente