El Atlético Morelia presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán por un esquema de amaño de partidos que involucra a varios jugadores. En marzo de 2026, el club dio de baja a futbolistas como Uziel García, Brayton Vázquez y Antonio Torres debido a investigaciones internas por apuestas y manipulación de jugadas.
El equipo llevó el caso más allá de la vía deportiva y solicitó indagar a cinco futbolistas presuntamente relacionados con redes de apuestas ilegales. Las bajas se dieron a conocer tras polémicas en la cancha y conductas inapropiadas fuera de ella, encendiendo las alarmas sobre el control de partidos en divisiones inferiores.
Tanto los detalles de la investigación penal como las sanciones históricas de la FMF en otras categorías revelan un problema sistémico de manipulación de partidos en el balompié mexicano. La carpeta de investigación persigue conductas delictivas graves como asociación delictuosa, fraude equiparado, lavado de dinero y violaciones a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. El expediente incluye directamente a exjugadores identificados bajo reserva como Damián “N”, Santiago “N”, Walter “N” y Brayton “N”.
Las alarmas se encendieron cuando un jugador de la plantilla original fue incitado a participar en el arreglo de encuentros. El futbolista rechazó la oferta y recurrió a su representante, quien terminó por destapar la red ante el club.
Dieter Villalpando, una fichita Todo se descubrió en octubre de 2020, cuando el futbolista militaba en las Chivas del Guadalajara. En esa fecha, una mujer presentó una denuncia penal ante la Fiscalía del Estado de Jalisco señalando a Dieter Villalpando por el delito de abuso sexual (agresión/violación) durante una reunión privada en Zapopan, Jalisco, tras un partido del club.
Las Chivas lo separaron de inmediato y le rescindieron su contrato. Además, la directiva impuso sanciones a sus compañeros de equipo presentes en la reunión: Alexis Peña, Javier Eduardo “Chofis” López y José Juan “Gallito” Vázquez.
Tras años de litigios, apelaciones y amparos interpuestos por la defensa y la parte acusadora, el proceso legal tuvo momentos de revisión, incluyendo una vinculación a proceso en octubre de 2025. La FMF no hizo nada, pero las autoridades judiciales determinaron dictar una resolución absolutoria a favor de Dieter Villalpando, concluyendo que no existían elementos probatorios suficientes para acreditar la responsabilidad penal del jugador, por lo que quedó absuelto de la acusación.
Tras liberarse de los cargos principales, el mediocampista continuó su trayectoria en el fútbol mexicano, pasando por instituciones como Club Puebla, Atlético de San Luis, FC Juárez y Tepatitlán FC.
Escándalo de apuestas: En septiembre de 2026, Villalpando volvió a estar bajo el foco mediático tras denuncias públicas sobre su participación activa como apostador deportivo. Aunque el jugador aclaró no apostar en fútbol profesional, su conducta generó escrutinio por los reglamentos disciplinarios de la Liga MX y la FIFA. Hasta el momento no ha pasado nada porque el organismo es igual de corrupto.
Esto ocurre a pesar de que el Código de Ética de la FIFA establece lo siguiente: “Las personas sujetas al presente código deberán ser conscientes de la importancia de su función y de las obligaciones y responsabilidades concomitantes. En particular, las personas sujetas a este código deberán cumplir y ejercer sus deberes y responsabilidades diligentemente, en especial en relación con las cuestiones de carácter económico”.
