Viernes 11 de septiembre.-La construcción de un nuevo tramo de aproximadamente 100 kilómetros del muro fronterizo entre Estados Unidos y México comenzó en Arizona, como parte de un proyecto impulsado por la administración del presidente Donald Trump.
Los trabajos generan oposición de la Nación Tohono O’odham, comunidad indígena cuyo territorio se extiende a ambos lados de la frontera. Sus autoridades consideran que la obra afecta su soberanía, el medioambiente y sitios de importancia cultural.
El proyecto, denominado Tucson 5, contempla una barrera de doble capa de acero y concreto de alrededor de 9.1 metros de altura. La Nación Tohono O’odham presentó una demanda para intentar detener la construcción, argumentando que la obra modifica el uso de terrenos bajo su jurisdicción.
Sin embargo, una jueza federal en Washington rechazó la demanda el pasado agosto al considerar que la tribu no logró demostrar que el Gobierno estadounidense estuviera violando su soberanía.
La resolución tomó en cuenta un decreto de 1907, emitido durante la presidencia de Theodore Roosevelt, que establece una franja de terreno de 18.3 metros de ancho a lo largo de la frontera con México, considerada de uso federal con fines relacionados con la vigilancia y combate al narcotráfico.
Tras el fallo, contratistas y agentes armados de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ingresaron a finales de agosto al territorio tribal. De acuerdo con la propia agencia, actualmente se realizan labores de medición y estudios del suelo, mientras maquinaria pesada ya se encuentra en la zona.
El comisionado de CBP, Rodney Scott, defendió la reactivación del proyecto y señaló que el muro busca cerrar uno de los corredores utilizados para el tráfico de drogas y el cruce irregular de migrantes.
La Nación Tohono O’odham cuestiona esa justificación. Su presidente, Verlon José, afirmó que la comunidad ha colaborado durante años con las autoridades federales en las labores de seguridad fronteriza y señaló que las detenciones migratorias en el sector se han reducido considerablemente.
Además, la comunidad advierte que la construcción podría dificultar el desplazamiento de sus integrantes, debido a que algunas familias tienen vínculos a ambos lados de la frontera y cruzan regularmente para participar en ceremonias religiosas, peregrinaciones y visitar a familiares.
Otro de los principales puntos de preocupación son los sitios ceremoniales y cementerios ancestrales que podrían verse afectados por las obras.
En la zona también se encuentra el manantial de Quitobaquito, localizado fuera del territorio tribal pero considerado un sitio sagrado para la Nación Tohono O’odham. Su laguna se encuentra en terrenos federales y sirve como refugio para especies amenazadas, entre ellas la tortuga de Sonoyta y el pez pupo de Quitobaquito.
La congresista de Arizona Adelita Grijalva y otros legisladores demócratas han pedido a CBP detener los trabajos, mientras que la Nación Tohono O’odham mantiene su disputa legal y ha apelado la decisión judicial.
Mientras continúa el proyecto, integrantes de la comunidad aseguran que mantienen vigilancia sobre las obras y realizan ceremonias pacíficas como parte de su protesta contra la construcción del muro.
