Avionazos de políticos: ¿”Sospechosismos” o coincidencias?

Partidiario

Criterios

En el país de tamaña inseguridad hoy, de investigaciones judiciales a medias, o ni siquiera iniciadas;  de la impunidad, de la corrupción pública tan obvia y constante siempre presentes y, en síntesis, en el territorio del “sospechosismo” por antonomasia derivado de todo esto, un accidente como el ocurrido en Puebla a su gobernadora Martha Erika Alonso y a su esposo, exgobernador y senador, Rafael Moreno Valle, es natural que cause dudas.

Frente a ese panorama por venir, el presidente Andrés Manuel López Obrador, tuiteó tras lamentar la noticia apenas confirmada y dadas las condolencias a la familia: “Como autoridad asumo el compromiso de investigar las causas; decir la verdad sobre lo sucedido y actuar en consecuencia”.

No era para menos: Después de las competidas y complicadas elecciones poblanas y acusaciones de Morena -el partido de López Obrador- de que Moreno Valle había hecho una elección de Estado para favorecer a su esposa. El caso se fue hasta el Tribunal Electoral que finalmente le dio el triunfo a la panista Erika Alonso, en perjuicio del morenista Miguel Barbosa.

El fatal accidente en el que murieron, además de la gobernadora y exgobernador, tres personas más: piloto, copiloto y un asistente del líder de la fracción panista en el Senado, hizo que el enemigo político de AMLO, Vicente Fox, expresara también vía Twitter: “¡Exigimos una aclaración! Es difícil aceptar esta coincidencia después de una fuerte batalla democrática en Puebla”.

Mientras tanto, Felipe Calderón Hinojosa,  expresó por la misma red social su creencia de que se trató de un accidente, pero pidió investigarse.

En este contexto la declaración de AMLO para atajar cualquier sospecha de manera anticipada, no está de más. Es a quien interesa sobremanera que la muerte de los esposos y políticos poblanos ocurrida en fecha tan significativa como la víspera de la Navidad y a sólo 14 días de haber asumido el cargo, no deje dudas en mexicano alguno.

Y es que antes ya hubo otros accidentes aéreos de políticos o funcionarios nunca esclarecidos del todo. Carlos Alberto Madrazo perdió la vida el 4 de junio de 1969 cerca de Monterrey, junto con decenas de personas que viajaban en Mexicana de Aviación. Él pretendió la democratización del PRI y era fuerte contrincante de Luis Echeverría por la postulación presidencial.

El 8 de enero de 1974, Alfredo Vladimir Bonfil, secretario general de la CNC, falleció al estrellarse la avioneta en que se trasladaba de Veracruz a Querétaro. Había tenido conflictos fuertes con el entonces gobernador, Rafael Murillo Vidal. No lo apoyó para exigir mejores precios para la caña que entregaban al Ingenio San Cristóbal.

Cabe recordar aquí al reportero de Excélsior, Victor Payán, quien extrañamente murió poco después en un accidente automovilístico en Veracruz. Daba seguimiento a una serie de reportajes sobre ese conflicto cañero.

Otros accidentes aéreos no aclarados del todo han sido los siguientes:

El del gobernador de Colima, Gustavo Alberto Vázquez Montes. La avioneta en que viajaba a la  Ciudad de México, se estrelló en un lugar de Michoacán el 25 de febrero de 2005.

Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública de Fox murió ocho meses después, el 21 de septiembre, al caer su helicóptero en el Estado de México.

El 4 de noviembre de 2008, murieron el titular de Gobernación de Calderón, Juan Camilo Mouriño y el fiscal incorruptible antidrogas, José Luis Santiago Vasconcelos, cuando se enfilaban a aterrizar en la capital, se desplomó el Lear jet. Supuestamente pilotaba el propio Mouriño y al entrar, también supuestamente. Perdieron la vida 15 personas.

Francisco Blake Mora, otro secretario de Gobernación de Calderón, murió el 11 de noviembre de 2011 cuando rumbo a Cuernavaca se desplomó su helicóptero.

El 7 de junio de 2013 puso fin a su vida el candidato panista a la gubernatura de Guanajuato, Juan Ignacio Torres Luna, cuando volaba entre esta entidad y San Luis Potosí.

Como se ve, con el accidente este lunes 24 de diciembre de los esposos Moreno Valle-Alonso, suman seis muertes políticas del PAN en accidentes aéreos.

¿”Sospechosismos” o meras coincidencias?  Cualquier cosa puede ser.