Después de muchos años de búsqueda de personas desaparecidas, de ir y venir entre falsos positivos y de sobreponerse incluso a trampas, presumiblemente de criminales incrustados en instancias oficiales, las Madres Buscadoras de Jalisco y otras venidas de fuera encontraron apoyo.
Dieron con otro probable centro de entrenamiento y exterminio en Lagos de Moreno, epicentro de la violencia extrema en la región de Los Altos de Jalisco. Se sabe que existen cien puntos de búsqueda, reconoció por fin la autoridad a través del secretario general de Gobierno, Salvador Zamora.
Participaron, como no se había hecho antes, las comisiones nacional y estatal de búsqueda, la Vicefiscalía correspondiente y el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.
Ojalá no sea una acción pasajera y no termine como lo sucedido en el Rancho Izaguirre, que cerró cínicamente Gertz al reducirlo únicamente a un centro de entrenamiento.
