Ciudad de México.— En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado este 30 de agosto, el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM México) hizo un llamado al Estado mexicano para garantizar verdad, justicia y protección a las familias buscadoras, así como a defensores de derechos humanos.
La organización advirtió que la desaparición forzada continúa siendo una de las violaciones más graves a los derechos humanos y que en el país tiene un impacto diferenciado en mujeres, quienes son víctimas directas o bien encabezan los procesos de búsqueda y exigencia de justicia.
Mujeres y desapariciones en México
De acuerdo con datos del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD, 2025), el 49% de los casos de desapariciones de mujeres y niñas se concentra en cinco entidades: Estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Ciudad de México y Tabasco. La mayoría de las víctimas se encuentra en un rango de edad de 15 a 19 años.
CLADEM subrayó que, además de las desapariciones ligadas a feminicidios, trata y explotación, son madres, hermanas e hijas quienes encabezan procesos de búsqueda pese a enfrentar amenazas y criminalización.
Exigencias al Estado
En su pronunciamiento, la organización estableció cuatro demandas centrales:
-
Verdad y justicia para todas las víctimas.
-
Políticas integrales de búsqueda, con recursos suficientes, participación de familias y enfoque feminista e interseccional.
-
Protección y reconocimiento a buscadoras y defensores de derechos humanos.
-
Garantías de no repetición, mediante el fortalecimiento de instituciones democráticas que prioricen la vida y la dignidad.
“Mientras una persona permanezca desaparecida, todas y todos estamos incompletos”, señaló CLADEM al reafirmar su compromiso con la memoria, la justicia y la construcción de un Estado libre de violencias y desapariciones.
Contexto regional
El comité recordó que la desaparición forzada en América Latina tuvo su origen en los regímenes dictatoriales del siglo XX, pero persiste actualmente bajo nuevas modalidades vinculadas al crimen organizado, la trata de personas y la represión contra defensores y periodistas.
