En lugar de disminuir, durante la epidemia de Covid-19 en México, la violencia en contra de las mujeres ha ido en aumento, según reveló Wendy Figueroa Morales, directora de la Red Nacional de Refugios (RNR).

En entrevista con Partidero, Figueroa Morales reveló que desde que comenzó la crisis sanitaria en el país, el organismo que ella dirige ha atendido a más de 20 mil mujeres y niños, lo que representa un incremento del 70% con respecto a la atención que, hasta julio del año pasado, se habría brindado.

Aunque el aumento en la cifra de víctimas atendidas puede significar también un acierto de la RNR, conformada por 69 espacios de prevención, atención y protección para mujeres y sus hijos víctimas de violencia en 22 espacios de la República, la activista está convencida de que los datos apuntan a un incremento considerable en la violencia.

“Esto no ha disminuido. Hemos visto que… hay un incremento del 7% en feminicidios”, mientras que el 40% de los actos violentos contra el género femenino ocurren al interior de los hogares, por lo que el confinamiento por la epidemia del coronavirus sólo ha empeorado la situación.

“En los últimos dos meses, el mayor número de llamadas eran realizadas por redes de apoyo; 3 de cada 10 solicitudes de auxilio fueron realizadas por redes de apoyo de la mujer, justamente por la imposibilidad de hacerlo directamente por la presencia del agresor [en casa]”, lamenta.

 

Además de la violencia, está la cuestión laboral

¿Creen que se está configurando un “regreso al hogar” temporal, o creen que sí existe la posibilidad de algo de mediano a largo plazo? ─, pregunta el reportero.

─ Hay, justamente, una gran incertidumbre a nivel mundial pero sobre todo en México porque no ha sido abordado de forma puntual. Hay pocas estadísticas y datos que nos permiten medir en realidad el impacto que va a tener el Covid en la población mexicana.─

Ciertamente, en términos regionales, solamente la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de las Naciones Unidas han emitido reportes sustanciosos sobre el tema; en estos, la CEPAL ha denunciado un retroceso histórico en la agenda de género.

El Instituto Nacional de Geografía y Estadística realizó una encuesta telefónica ad hoc para estimar el impacto laboral también, pero la “infodemia” definitivamente ha hecho de las suyas en cuanto al tema de género: es difícil estimar cómo se verán afectadas las mujeres por los trastornos macroeconómicos globales.

El periódico Excélsior publicó algunas de las cifras más importantes en cuanto a desagregación por género: el desempleo en la población económicamente activa revelado por la encuesta de INEGI es de un 23.5% en hombres y de un 43.1% en mujeres; de la población “desesperanzada” ─ que está en condiciones de trabajar pero que deja de buscar empleo ─ las mujeres representan el 58.6%

“En México estamos hablando de que el 56.5% (siendo este el estimado de CEPAL, que empata con la consulta de INEGI) de las mujeres van a dejar de buscar empleo o van a dejar su trabajo por la sobrecarga de cuidados. Es importante decir que el COVID profundiza las desigualdades, el desempleo, la pobreza y la sobrecarga de cuidados. La pobreza en México tiene rostro de mujer, la mayoría de las personas pobres en México son mujeres… México es uno de los principales países donde las mujeres dedican tiempo al trabajo no remunerado”, explica Figueroa Morales.

 

Los indicadores ignorados: ¿cómo medir la crisis de desigualdad? 

Existe una serie de indicadores clave para medir la desigualdad y la violencia contra las mujeres: feminicidios, brecha salarial, brecha de desempleo, horas de trabajo no pago, diferencia en la mediana del ingreso entre hombres y mujeres, entre otros. Pero también hay muchos más que rara vez se observan y que se comentan incluso menos.

─ ¿Cuáles (indicadores) crees que deberían observarse para medir el impacto de la pandemia [en las mujeres] que no se estén observando?

─ Híjole, son muchísimos. Estamos hablando de los indicadores de cuántas mujeres están accediendo a la justicia, por ejemplo… Hemos sacado recientemente un informe a Naciones Unidas con Equis Justicia y con Intersecta donde, precisamente, se hace visible que el acceso a la justicia durante la pandemia realmente no se ha garantizado para las mujeres.

¿Cómo se ha visto afectado el acceso a la justicia para las mujeres? 

─ Hay procesos que se han detenido, ha habido órdenes de protección, que me parece sumamente grave, que se han suspendido durante la pandemia. Tenemos casos reales donde la mujer fue notificada de que, ante esta situación de pandemia, se tuvo que suspender las medidas de protección que ella tenía, donde hay procesos jurídicos detenidos, truncado… Un indicador importantísimo es, justamente, el acceso a la justicia que tienen las mujeres y el acceso a los servicios de salud.

Por si fuera poco, a la epidemia de coronavirus se suma otra: la de embarazos no deseados. A decir de la especialista, según cifras del Consejo Nacional de Población en lo que va del año han aumentado los embarazos juveniles en 20%.

“Esto implica a sus derechos sexuales y reproductivos. Ha habido un gran incremento de embarazos no deseados durante la pandemia, de, pues, abortos que no se han llevado a cabo conforme a la legalidad en nuestro espacio en territorio mexicano. Si bien no todos los estados tienen legalizada la interrupción del embarazo, sí hay algunas situaciones que permiten que las mujeres puedan acceder a esta interrupción… Sin embargo, no se están llevando a cabo, tampoco se están difundiendo ni se está permitiendo el acceso, justamente, a los métodos anticonceptivos”, detalla.

¿A manera de indicador, cómo ve el acceso a la salud sexual en los últimos meses?

─Está brillando por su ausencia. Solamente las organizaciones de la sociedad civil hacemos visible este obstáculo que se tiene para acceder a los servicios de salud y a los servicios, específicamente, de los derechos sexuales y reproductivos para todas las mujeres.

¿Por qué considera que es tan importante poner atención a todos estos indicadores al mismo tiempo, en lugar de solo a aquellos a los que se suele vigilar? 

─ Me parece que estos tres indicadores (índices de violencia contra la mujer y feminicidios, acceso a la justicia, y acceso a los derechos sexuales y reproductivos) también tienen que estar contemplados porque, cuando hablamos de un país que tiene ya casi 11 feminicidios diarios es el resultado de todas las omisiones, de una cadena de omisiones, de negligencias, incluso de complicidad por parte del Estado mexicano donde el mensaje es que se puede asesinar a una mujer y no pasa absolutamente nada.

Respecto a la importancia de tener en mente todas estas situaciones al mismo tiempo, Figueroa Morales concluyó:

“Me parece que estos tres indicadores también tendrían que ser parte fundamental para poder hablar, no solo del impacto que está teniendo el Covid en el país y en las mujeres… sino también para poder hablar de una ciudad, un país, donde realmente la igualdad y los derechos humanos estén en el centro de todas las actuaciones”.

 

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