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Corrupción de policías, factor de la creciente inseguridad

Corrupción de policías, factor de la creciente inseguridad

Guadalajara, Jalisco.- A pesar de la coordinación de seguridad entre militares, policías federales, estatales y municipales, los altos índices de inseguridad en Jalisco se mantienen, según reflejan estadísticas oficiales. La razón del fracaso es la corrupción que impera en las fuerzas del orden, considera un especialista en el tema.

El pasado 5 de abril, el gobernador, Enrique Alfaro Ramírez –quien asumió el cargo el 5 de diciembre pasado–, junto con el presidente Andrés Manuel López Obrador, anunció que en Jalisco, gracias a la coordinación, los delitos patrimoniales van a la baja.

Sin embargo, al hacer un comparativo entre el primer trimestre de 2018 y el 2019, se observa que no existen tal reducción. El año pasado, en dicho periodo se registraron mil 239 robos a casa habitación; en 2019, van 2 mil 6, según las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La misma tendencia al alza se observa en el robo a vehículos. En 2018 fueron 2 mil 903, y en el primer trimestre de este año se abrieron 4 mil 643 carpetas. En 2018, los casos de robo a transeúnte fueron mil 374; ahora van 4 mil 64.

Las carpetas de investigación por el robo a negocios suman 2 mil 632 en el primer trimestre de 2019, mientras que el año pasado sólo se abrieron mil 741.

Si se comparan las estadísticas de robos entre febrero y marzo de este año, también se registra un aumento. Por ejemplo, en casa habitación, pasó de 642 a 655 casos; el de vehículo, de mil 481 a mil 528; de negocio, de 801 a 884. El único delito que bajó fue el robo a transeúnte, ya que en febrero se abrieron mil 433 carpetas, y en marzo mil 206.

El pasado 1 de marzo inició de manera formal la coordinación de seguridad entre los tres niveles de gobierno, a través de un operativo denominado Bases de Operación Interinstitucionales (BOIS). A los 10 días del arranque se informó que detuvieron a 20 personas, se decomisaron cuatro armas cortas y 10 largas, y más de 2 mil dosis de distintas drogas, así como el aseguramiento de 18 vehículos y seis motocicletas.

En las BOIS participan mil 18 militares que operan en los municipios más violentos de la entidad: Guadalajara, Tlaquepaque y Tlajomulco de Zúñiga. Al cuestionarle al comandante de la XV Zona Militar, Norberto Cortés, que si a pesar del número considerable de elementos el resultado era pobre, el general respondió que el propósito de las BOIS es sólo “disuasivo”.

“Si bien es cierto que no son una gran cantidad de detenidos que ustedes quisieran escuchar, estos 20 presuntos delincuentes es gente que en la mayoría de los casos anda portando armas largas, armas cortas, entre ellas unas de grueso calibre, y automáticamente con la coordinación que tenemos con las autoridades de los tres órdenes de gobierno, son presuntos delincuentes que automáticamente están dejando de circular en las zonas distintas de la ciudad”, justificó el militar.

Su postura fue respaldada por Enrique Alfaro, quien comentó que “parece que sería un error evaluar los resultados de este operativo en términos de detenciones, (…) El propósito central de estas operaciones es reforzar la presencia que por las limitaciones en nuestro estado de fuerza estatales, municipales y federales, teníamos que resolver de alguna forma”.

Al interior del estado, los efectivos que suman 2 mil 80 se localizan en Mascota, Puerto Vallarta, Ameca, La Barca, Tepatitlán, Colotlán, Tequila, Zapotlán El Grande, Autlán de Navarro y Jocotepec.

 

Homicidios al alza, decomisos a la baja

Con relación al incremento de homicidios dolosos, la autoridad estatal justifica que son sólo ejecuciones entre bandas rivales del crimen organizado. En el primer trimestre de 2018 se registraron 417 homicidios dolosos; y este año van 576. Si el comparativo se hace entre febrero y marzo, se refleja una disminución de 206 a 169 muertes.

De acuerdo con la Fiscalía, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene una lucha contra el Cártel Nueva Plaza por el control del tráfico y venta de droga.

Este último grupo criminal surgió cuando el jefe de sicarios, Carlos Enrique Sánchez Jiménez, El Cholo, traicionó a Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho, líder del CJNG, al asesinar a El Colombiano, uno de los operadores financieros del cartel.

Según la Fiscalía, El Mencho ordenó acabar con el grupo que encabeza El Cholo. Incluso es común que junto a ejecutados aparezcan cartulinas con mensajes amenazantes dirigidos a Carlos Enrique.

En rueda de prensa efectuada el pasado 5 de abril, López Obrador declaró que ya no habrá operativos para combatir a un cártel de la droga en específico, como se hacía en la pasada administración federal, sino que ahora la estrategia consiste en brindar seguridad a los ciudadanos.

“Las metas antes eran: a ver a qué personaje de la delincuencia organizada famoso se detiene, y se hace un espectáculo; y qué se resolvía con eso, si seguía la violencia, si seguía la inseguridad. Entonces, lo que queremos es atender las causas, ir al fondo, y el llamar a todos los mexicanos a portarnos bien”, dijo el presidente.

Su postura fue respaldada por el secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González, quien dijo que “no nos enfocamos a actuar” contra “el Cártel de Jalisco o con algún otro, lo que interesa es darle la seguridad a la sociedad, ese es el objetivo primordial”.

Esa nueva estrategia de la Sedena refleja un decremento en el decomiso de droga, si se compara el primer trimestre de la presente administración federal con las dos anteriores.

Con el panista Felipe Calderón Hinojosa, de diciembre del 2006 a febrero de 2007 la Sedena decomisó 79 mil 800 kilos de mariguana, mil 469 kilos de cocaína, 10 kilos de opio y 39 kilos de metanfetaminas.

En el primer trimestre del priista Enrique Peña Nieto, de diciembre de 2012 a febrero de 2013 fueron decomisados los siguientes kilos: 102 mil 831 de mariguana; mil 331 de cocaína, 149 de goma de opio  y 2 mil 511 de metanfetaminas.

Con López Obrador fueron sólo 30 mil 563 kilos de mariguana, 4 de cocaína, 1 de goma de opio y 17 de metanfetaminas. Mientras que la Secretaría de la Marina reporta que decomisó 11 mil 620 kilos de precursores químicos y 12 mil kilos de pepino de mar.

Por su parte, la Fiscalía de Jalisco, en el primer trimestre de 2018, abrió mil 122 carpetas por el delito de narcomenudeo, y en el mismo periodo, pero de 2019, llevan apenas 817.

Con base en sus boletines de prensa, desde diciembre a la fecha la Fiscalía reporta que encontró a un hombre 40 envoltorios con marihuana y cocaína, y a otro cinco dosis de cristal.

 

Factores

Para el académico de la Universidad de Guadalajara y especialista en temas de seguridad, Francisco Jiménez Reynoso, la principal causa de que la incidencia delictiva no disminuya es la corrupción de las fuerzas del orden, y que sus altos mandos carezcan de capacidad para ocupar el cargo, al cual llegaron por cuestiones de amistad o compadrazgo.

Refiere que el crimen organizado está infiltrado en las policías de los tres órdenes de gobierno, “y en algunos casos hasta fuerzas armadas”, debido al poder económico y político que ejercen.

“La delincuencia organizada es un pulpo que tiene bastante tentáculos y que opera con el factor económico, que en ocasiones llega a corromper a mucha gente, casi a la mayoría (…) Hay que decirlo, salvo honrosas excepciones, pero sí ha venido a penetrar a muchas instituciones, obviamente comenzando por las por las más vulnerables”, como serían las municipales, acotó el académico.

Añadió que en su calidad de profesor, alumnos que son policías estatales, federales, municipales y militares le revelan que algunos elementos municipales operan “junto con la misma delincuencia organizada”, y en algunos casos los estatales.

Recordó que el pasado mes de febrero detuvieron a siete policías del Escuadrón Anfibio de la Secretaría de Seguridad por vender droga.

Respecto a las Fuerzas Armadas –Ejército y Marina–, mencionó que ahí también se infiltró la delincuencia; “no están inmaculadas”, expresó.

“El Ejército tiene diversas técnicas para investigar a policías estatales o municipales involucrados con la delincuencia organizada. ¿Cómo se dan cuenta? Llegan y desarman a los policías”, y les revisan sus celulares, donde queda registro de sus nexos.

Además, militares han encontrado que policías municipales tiene su “narcotiendita”, e incluso que trasladan droga en las patrullas.

“Entre policías (federales y municipales) no ven nada sospechoso, nada irregular, pero cuando el Ejército les hace alto a los policías municipales, en ocasiones se han topado con la sorpresa de que andaban trasladando droga, uniformados y en patrullas”, apunta.

Considera que para abatir la incidencia delictiva es necesaria hacer una “verdadera limpia en todas las instituciones relacionadas con la seguridad pública, de abajo hacia arriba, de lo municipal a lo federal, para empezar una verdadera coordinación, y sobre todo la aplicación de inteligencia y contrainteligencia, para llevar a cabo esta limpia muy necesaria”.

Una queja que también ha recibido Francisco Jiménez de sus alumnos es que se coloca en los mandos a amigos de los gobernantes, cuando existen personas que cuentan con los estudios, preparación y trayectoria suficientes.

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