Mientras Pablo Lemus calla sobre su entonces insistente promesa de campaña de ampliar a seis carriles el más saturado de los accesos a la capital: el tramo “El 40”-López Mateos, la directora del Centro SICT Jalisco, María Padilla, ya dio color.
Anunció un presupuesto de casi mil 800 millones “para la conservación rutinaria de 2 mil 160 kilómetros de la red federal aquí”, entre los que se cuentan las principales carreteras libres, sin contar las estatales que, en su mayor parte —hay que reconocerle al gobernador—, han sido repavimentadas.
No obstante, sobre el trabuco de la López Mateos-Acatlán, silencio.
Falta que diga que lo que iba a destinar a esta vía se lo llevó en arreglos mundialistas metropolitanos.
