LA OPINIÓN DE ARI GARCIA PADILLA

Recuerdo qué a corta edad, cuando empezaba a cultivar amistades, de esas con las que jugabas en la calle al futbol o algún otro juego memorable, iniciaban las pláticas de banqueta chismeando sobre lo que comentaban los adultos y de lo que escuchábamos en la radio y televisión.

Se hablaba de personajes famosos por sus distintas anécdotas, sonaban los nombres de Colosio, Salinas de Gortari, Caro Quintero, Chapo Guzmán, Al Capone, Paco Stanley, Zabludovsky, un tal Chabelo, Maradona, Ronaldo y muchos otros más.

También empezaban -para los niños y jóvenes de la época- a circular temas que desde esos días ya politizaban un debate, y muchos de ellos aún permanecen en los diálogos y discursos de quienes llevan la vida pública en México, el aborto, la religión, el ateísmo, las preferencias sexuales, la discriminación, el racismo, el narcotráfico, la marihuana, los mundiales de futbol y que sí el Tri, llegaba al quinto partido.

Todos estos temas sin dudarlo son el pan de cada día en muchos medios de comunicación, en el orden del día de las agendas públicas de los gobernantes, de los impulsos de movimientos sociales y de debates que muestran las distintas perspectivas y puntos de opinión.

De todos ellos, uno en específico es motivo ahora de discusión en el Congreso de la Unión; el cannabis y su inevitable regulación. El grupo parlamentario de MORENA en la cámara alta, por conducto de la entonces Senadora Olga María del Carmen Sánchez Cordero y del actual coordinador de la bancada morenista, el Senador Ricardo Monreal Ávila, presentaron una iniciativa que pretende expedir la Ley General para la Regulación y Control de Cannabis, que tiene como objetivo el autorizar y emitir permisos y licencias para el cultivo, cosecha, transporte, procesamientos, posesión y venta de cannabis.

Lo cual ha llevado al propio grupo parlamentario de MORENA, y a legisladores de otros partidos en el Congreso de la Unión a iniciar lo que aparenta ser un largo proceso legislativo polémico, con la finalidad de aprobar o rechazar la iniciativa.

El viernes 22 de febrero del año en curso, en el Semanario Judicial de la Federación, fue publicada la jurisprudencia que declara la inconstitucionalidad de la prohibición absoluta al consumo lúdico o recreativo de marihuana, que prevé la Ley General de Salud, en reiteración de cinco amparos en el que los ministros declaran inconstitucional los artículos 235 último párrafo, 237, 245 fracción I, 247 último párrafo y 248 de la Ley General de Salud.

La resolución al amparo en revisión 547/2018 publicada el día 31 de octubre de 2018, originó que la controversia judicial resulte jurisprudencia y se convirtiera ya en un tema legislativo y de total atención del presidente electo en ese entonces, Andrés Manuel López Obrador.

La actividad ya dio inició en la Cámara Alta, el pasado 20 de marzo se llevó a cabo el foro “Marihuana México” convocado por la Senadora morenista Jesusa Rodríguez integrante de la Comisión de Salud, en el cual participaron senadores, especialistas, académicos, médicos y representantes de la sociedad civil; destacando la voz del Senador morenista presidente de dicha comisión, Miguel Ángel Navarro Quintero. Calculan que para finales de octubre se apruebe la regularización del uso de marihuana con fines científicos y medicinales.

El ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, ha reiterado su interés en el tema, se ha pronunciado sobre la necesidad de legislar la regularización bajo el estrecho espíritu de erradicar la violencia generada por el tráfico de drogas, además de marcar la búsqueda de acercamientos diplomáticos con naciones que ya tienen en casa la normatividad que regula.

A todo esto, se abona recientemente la participación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), dependencia federal facultada de regular el control sanitario de la cannabis y derivados, como de la comercialización con fines distintos a los médicos y científicos, esto por la emisión de lineamientos en la materia durante el sexenio anterior, mismos que revocó por considerarlas contrarias a la ley.

Esto suma a que la propuesta en el senado, incluyan distintas opiniones y aspectos no solo no gubernamentales y legislativas, si no desde la perspectiva institucional que abonará interesantemente bajo su retrospectiva pública y operativa.

Sin duda, la participación social ha llevado poco a poco a que las instituciones incluyan en sus agendas temas de interés público y los conviertan en algo trascendental en la vida diaria político-social, incluso en el margen de los índices de la violencia y del desarrollo económico, y es que a todo esto nos preguntamos como ciudadanos ¿Qué beneficios obtendremos como sociedad?, ¿Se logrará reducir la delincuencia?, ¿beneficiara la comercialización de la cannabis a la economía mexicana?

Hoy cerramos el camino para continuar mañana, con los puntos más sobresalientes de la iniciativa en mención.

 

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