Por Alberto Osorio

8 de diciembre 2021.-Tuvieron 70 años para juntar el dinero para el boleto de la gran final y ese momento llegó. Ahora que nadie se queje, advierten en redes los aficionados más ácidos para justificar el instante que viven los atlistas. Ese meme marca la historia que está a punto de escribirse por parte del Atlas, ojalá y el gasto valga la pena.

Ser testigo de la hazaña del Atlas de Guadalajara, en su sueño de conquistar la gloria y quizás verlo convertido en campeón, después de 70 años de resultados pobres o mediocres, es un lujo que no cualquiera puede pagar.

La renta de un palco VIP, con un refrigerador repleto de cerveza y con la dotación necesaria de botanas y otras bebidas, en el estadio Jalisco, según se ofertan a través de redes sociales, tiene un costo de hasta 130 mil pesos.

¿Quién lo puede pagar?
Hoy quizás pocos recuerdan cuando ese equipo ocupó el último lugar en la tabla de posiciones, o aquellos años tormentosos cuando, entre 1953 y 1954, el Atlas cayó a la segunda división. Desde entonces sus seguidores vivieron esperando el milagro y se amarraron al recuerdo de la temporada 61-62 y la 67-68 cuando fue campeón de la Copa México. Además ganó el galardón de Campeón de Campeones entre 1961 y 1962.

Para el 12 de diciembre hay otros palcos para seis personas cuyo precio de renta es de 120 mil pesos, 20 mil por cada aficionado.

En las filas para comprar los añorados boletos y poder presenciar el encuentro de regreso entre el Atlas y León, ya se han registrado diversas broncas en lo que va de la semana, incluso ha habido hasta detonación de armas de fuego, mientras las autoridades de Guadalajara reportan a una mujer detenida por reventa.

Nació en cuna de oro
Poco recordado por sus grandes logros, al Atlas lo identifican sus seguidores por lo que algunos consideran el “juego bonito”, un concepto que le gana simpatías entre aficionados de la clase popular o cariño en la clase alta, en donde nació ese equipo entre el año de 1916 y 1917, entones compuesto por un grupo de señoritos o jóvenes que estudiaban en Inglaterra y tuvieron la oportunidad de jugar futbol en aquel país, según la referencia que circula en internet.

En el segundo año de la pandemia el Atlas dejó de ser el equipo pesadilla, para convertirse en el equipo del gran negocio bajo los colores del rojo y negro en manos de varios empresarios, por los que ha pasasdo, entre ellos el dueño de Tv Azteca, Ricardo Salinas Pliego.

Los dueños actuales se olvidan de la muchedumbre que en las buenas y las malas seguía a ese equipo y que hoy, muchos de ellos se verán expulsados de las graderías porque hasta los boletos en la zona “C” tienen un alto sobreprecio, más de 400 pesos en taquilla, sin contar a cómo están en la reventa.

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