Las brechas de aprendizaje
Yanuaria de Alba
En todas las escuelas del mundo existen notables diferencias que definen qué tanto se desarrollan las habilidades académicas de los estudiantes, diversos estudios revelan una alta variabilidad de la relación entre las habilidades lectoras de los estudiantes y el nivel socioeconómico de sus familias, marcando un importante dato que demuestra una desigualdad relevante y detona una realidad que va generando sesgos en la vida de una persona en sus alcances sociales y económicos.
Ir a la escuela no es lo mismo que aprender y aprender debería reflejarse en la contribución a un mayor crecimiento económico, una buena estrategia sería enfocar esfuerzos garantizando aprendizajes mínimos para todos los alumnos, sin importar su origen social.
El objetivo principal de la política educativa en cualquier país o estado es mejorar los resultados de los estudiantes y reducir las desigualdades asociadas con losantecedentes familiares; visto de otra manera, es “elevar y nivelar el aprendizaje”.
Garantizar la calidad de los servicios educativos y no solo el acceso a la educación.
El nivel educativo de la población de un país tiende a estar relacionado directamente con su nivel de desarrollo económico. Con mayor educación es posible generar más innovación, productividad y crecimiento.
Aunque la desigualdad en educación ha disminuido en décadas recientes, persisten brechas ocasionadas principalmente por las diferencias de oportunidades de cada individuo. Es decir, por circunstancias fuera de su control y determinadas por su origen que posibilitan o limitan su trayectoria. Más que su talento o su esfuerzo, las influencias más grandes sobre sus logros terminan por ser factores como el lugar donde nacieron o crecieron, cómo era su familia, sus escuelas o sus hospitales. IMCO.
La meta es manejar la información adecuada y vincular con trabajo en conjunto, para proporcionar a quienes formulan políticas públicas las herramientas que ayuden a mejorar las formas de intervención y presentar las más adecuadas para beneficio de los estudiantes, incidiendo así en una prosperidad educativa. Algunas de estas políticas podrían basarse en proyectar escuelas dignas, maestros bien capacitados, administradores competentes, priorizar la inversión y considerar un enfoque integral que incluya salud, desarrollo cognitivo y emocional.
Por ejemplo, es interesante identificar que detrás del promedio de años de escolaridad que se acumulan, existen enormes diferencias entre entidades, clases sociales, grupos étnicos o entre hombres y mujeres. Las brechas más amplias se presentan cuando se conjuga más de una condición de marginación.
IMCO dice que gran parte de los mexicanos llegan a cursar nueve años en las aulas pero, esto no implica que adquieran las habilidades necesarias para seguir aprendiendo o para incorporarse al mercado laboral formal, además tienden a participar menos en actividades cívicas, como elecciones o actividades de voluntariado, y a tener menos conexiones sociales ventajosas.
El conjunto de habilidades y competencias que desarrolla la población de un país está directamente relacionado con su crecimiento económico; no importa la cantidad de años cursados en la escuela, lo que realmente impacta, posibilita y exponencia el crecimiento, incluyendo el desarrollo, son las habilidades y aprendizajes logrados por los estudiantes.
Por todos estos motivos debemos regular las circunstancias de origen de los estudiantes aportando al desarrollo individual y al generacional ya que esto define en buena medida, las perspectivas a futuro de la población; debemos trabajar haciendo énfasis en disrumpir el ciclo que transmite la desigualdad de una generación a la siguiente, considerando que a medida que la globalización y la tecnología continúan transformando las necesidades de los mercados laborales de todo el mundo, sigue aumentando impactando en la demanda de personas con una base de conocimientos más amplia y competencias más especializadas.
Reconocer el peso de la desigualdad social es necesario para después concentrarse en especializar e incrementar la mejora de políticas de educación para contribuir a la equidad y poner en perspectiva que un sistema educativo que no garantiza aprendizajes mínimos para todos sus estudiantes no debe ser considerado de calidad.
Fuentes: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000265748_spa/PDF/265748spa.pdf.multi
https://www.oecd.org/es/data/indicators/population-with-tertiary-education.html
