Josefina Real
Lunes 26 de octubre de 2026.- La fotógrafa profesional e independiente Pilar Aranda denunció públicamente la agresión sufrida durante la cobertura periodística de la protesta realizada para exigir agua limpia el pasado 11 de octubre en las inmediaciones de Casa Jalisco.
La agresión atenta contra el ejercicio de la libertad de expresión y la labor informativa en la entidad.
Pilar relató que la violencia ejercida en su contra no solo le ocasionó lesiones inmediatas, sino que impactó gravemente su salud a futuro, señalando que le han restado días de vida debido a la incertidumbre sobre las secuelas neurológicas o físicas parciales o permanente que el traumatismo pudiera desencadenar.
“Yo, el 11 de octubre, el domingo, estaba reportando, documentando todo lo que pasaba afuera de Casa Jalisco y a los alrededores, hasta que recibí un impacto de una piedra que me derribó y tuvo seis puntos de sutura.”
La fotoperiodista se encontraba ejerciendo su labor de documentación cuando un elemento policial presuntamente lanzó el objeto contundente que impactó directamente en su cabeza.
Tras la agresión, Pilar requirió atención médica de emergencia para cerrar la herida en la parte alta izquierda de la frente.
Enfatizó la importancia de mantener la unidad y la resistencia en la defensa de los derechos humanos y las causas sociales, articulando su caso con las exigencias comunitarias.
“Muchas gracias por estar aquí, por apoyar la causa tanto del agua como de Palestina, que como ya se ha dicho anteriormente, termina siendo una misma.”
Durante la manifestación de ayer domingo para exigir agua limpia y pronunciarse en contra de cualquier privatización de los servicios del sistema hídrico en la Zona Metropolitana de Guadalajara, se informó que Pilar recibe atención médica especializada para confirmar o descartar secuelas a consecuencia de la agresión.




