Italia puso en vigor nuevas restricciones para las personas que no están vacunadas contra el COVID-19, debido al aumento de los contagios, incluso entre niños.

Los no vacunados no podrán acceder a partir de este lunes al transporte público, además de a hoteles, ceremonias o festivales. Hasta ahora se pedía para el ocio y para consumir en el interior de bares y restaurantes.

Hasta el 31 de marzo será necesario presentar el certificado de vacunación completa o de que se ha recuperado recientemente el contagio, para poder entrar a restaurantes, hoteles y centros deportivos, así como a autobuses, trenes, aviones y barcos.

Los cubrebocas FFP2 son obligatorios en teatros, cines, estadios deportivos y en todos los medios de transporte público.

Los habitantes no vacunados de las pequeñas islas italianas, que habían advertido que corrían el riesgo de encontrarse en un “exilio forzoso” por las nuevas reglas, obtuvieron un permiso adicional. Para esos habitantes -para quienes los barcos y aviones son el único medio de salida y regreso a las islas- podrán seguir viajando presentando una simple prueba negativa hasta el 10 de febrero.

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