Panamá: tejer democracia, derechos y futuro

Durante las últimas dos semanas, Panamá fue mucho más que sede de reuniones y eventos internacionales. Fue un territorio de memoria, de alianzas y de acción política feminista.

Participar en estos espacios como coordinadora regional de CLADEM me permitió confirmar algo que repetimos con fuerza: la democracia no se sostiene sola. La democracia se cuida, se defiende y se fortalece cuando las mujeres, las niñas y las adolescentes están en el centro de las decisiones públicas.

En el marco de la 56ª Asamblea General de la OEA, CLADEM impulsó y acompañó espacios fundamentales sobre violencia política contra las mujeres, violencia digital, cooperación internacional para la igualdad de género y derechos de las niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe.

La realización de la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) convirtió a Panamá en un espacio privilegiado para el diálogo político regional. No es un hecho menor: hace dos siglos, en esta tierra, Simón Bolívar soñó con una América unida. Hoy, ese anhelo adquiere nuevos significados cuando las mujeres y las organizaciones feministas seguimos construyendo una agenda común para la igualdad, la democracia y la justicia.

Desde CLADEM participamos activamente en diversos espacios de incidencia.

Junto a Diakonía, MESECVI, CIM y otras redes y organizaciones aliadas, realizamos un evento sobre violencia política y violencia digital contra las mujeres, colocando en el centro la importancia de la Ley Modelo Interamericana para enfrentar nuevas formas de agresión que amenazan la participación política y la libertad de expresión de las mujeres en la región. Colocamos sobre la mesa la urgencia de enfrentar la violencia política y digital como amenazas directas a la democracia. Porque cuando una mujer es atacada por participar, opinar o ejercer liderazgo, no solo se vulneran sus derechos: se debilita la vida democrática de nuestros países.

Fue también una oportunidad para escuchar testimonios, compartir experiencias y reafirmar que la violencia política no es un problema individual, sino un obstáculo estructural para la democracia. Defender la participación de las mujeres en condiciones de igualdad significa defender las instituciones democráticas mismas.

También participé en el Diálogo Estratégico de Alto Nivel convocado por la CIM sobre la sostenibilidad de la cooperación internacional para la igualdad de género. Allí insistimos en que los derechos no pueden depender de coyunturas ni de financiamientos frágiles. La igualdad necesita compromisos sostenidos, recursos suficientes y voluntad política real.

Uno de los momentos significativos fue el encuentro regional “Del compromiso a la acción”, dedicado a los derechos y el bienestar de las niñas y adolescentes. Desde ahí reafirmamos que las niñas no son promesas de futuro: son sujetas de derechos hoy. La región tiene una deuda profunda con ellas frente al embarazo infantil, la violencia sexual, las uniones tempranas, la exclusión educativa y la falta de protección integral.

Estas semanas también fueron una oportunidad para reencontrarnos con las coordinadoras y compañeras de todos los países que conformamos el CLADEM, con quienes reafirmamos nuestro sueño de seguir caminando juntas. El momento especialmente emotivo fue con nuestras fundadoras y artífices de la arquitectura feminista del CLADEM, a quienes tuvimos la oportunidad de homenajear: Roxana Vázquez y Susana Chiarotti.

Pudimos encontrarnos para tender nuevos puentes y recordar que el feminismo latinoamericano y caribeño ha sabido resistir porque sabe tejer. Tejer redes, argumentos, afectos, estrategias y esperanza.

Panamá tiene una fuerza simbólica enorme. Hace 200 años, aquí se soñó una América unida. Hoy, desde los feminismos, seguimos diciendo que esa unidad solo será posible si incluye igualdad, justicia, autonomía y derechos para todas.

Regreso de Panamá con la convicción renovada de que CLADEM sigue siendo una red imprescindible para convertir el derecho en herramienta de cambio. En tiempos de retrocesos, discursos de odio y debilitamiento del multilateralismo, nuestra tarea es clara: seguir defendiendo la democracia desde la vida, los cuerpos y las voces de las mujeres, las niñas y las adolescentes.

Porque cuando las mujeres avanzamos, avanza la democracia.

Dra. María Guadalupe Ramos Ponce

Coordinadora Regional de CLADEM

Profesora Investigadora de la UdeG.

@dralupitaramosp

lupitaramosponce@gmail.com

Canal de Youtube Dra. Lupita Ramos.

https://www.youtube.com/channel/UCQ_bKrt9f4rkb7VST7-sYrg

www.cladem.org

mariaguadaluperamosponce@gmail.com

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