Guadalajara, Jalisco-. En junio se habían acumulado cerca de tres mil cuerpos, secciones anatómicas y restos humanos en los distintos espacios del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), cifra que a pesar de estar en un informe interno, nunca fue reportada.

El 6 de diciembre del 2018 emitieron un reporte similar debido al cambio de gobierno de la entidad (a la llegada de Enrique Alfaro). En él, señalaron que en los mismos espacios había 289 cuerpos y restos óseos, lo cual significa que la cifra de este año corresponde casi exclusivamente a la actual administración.

Trabajadores del IJCF, que accedieron a dicha documentación y los espacios donde resguardan los cuerpos y los restos, confirmaron que la situación actual supera a la crisis del 2018, año en el que se dio a conocer que la administración de Luis Octavio Cotero Bernal, ex-titular del IJCF, rentó dos tráileres para almacenar cuerpos. Tras su despido, se rentó uno más durante la gestión de Carlos Barba Rodríguez, momento cuando se llegó a un máximo de alrededor de 900 cuerpos.

De acuerdo con los empleados, actualmente los cadáveres están apilados por todos lados en el IJCF. Algunos hacen filas para esperar la autopsia, lo que le permite a los médicos forenses trabajar sin moverse de su sitio.

El exceso de trabajo ha desembocado en una nueva saturación de los refrigeradores, provocando que los ventiladores trabajen forzadamente y se reporten fallas de manera frecuente. Los momentos más críticos fueron julio y agosto, cuando las cámaras dejaron de funcionar y los gases comenzaron a acumularse, por lo que fue necesario abrir las puertas, generando así quejas entre los habitantes de la zona debido a los malos olores.

El informe de este año, nombrado Reporte de cuerpos, secciones anatómicas y restos óseos resguardados, fue emitido el día 9 de junio por el Servicio Médico Forense (Semefo) y enviado a Gustavo Quezada Esparza, director general del IJCF. Dicho habla sobre el anfiteatro, el refrigerador, cámara chica, cámara grande y Belén (junto al Hospital Civil Fray Antonio Alcalde).

También establece que hasta el 6 de diciembre del 2018 había 121 cuerpos, 13 secciones anatómicas y 43 restos óseos en el IJCF, cifra menor a la del otro informe (289). Y, menciona que de esa fecha al 31 de diciembre del 2019, se agregaron 237 cuerpos, 229 secciones anatómicas y 11 restos óseos.

La crisis se agudiza este año debido a que en los ingresos del primero de enero hasta la fecha del reporte había 280 cuerpos nuevos, mil 941 nuevas secciones anatómicas y 21 nuevos restos óseos, sumando así dos mil 896 restos humanos.

Así, la plataforma de Personas Fallecidas Sin Identificar del gobierno estatal cuenta con un registro de mil 550 personas resguardadas por el IJCF hasta julio. Este es un reporte oficial por parte del Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), el cual señala una diferencia de mil 436.

El informe interno de junio de 2020 es acompañado por una alerta sobre la “capacidad de resguardo en situación alarmante. Es urgente dar destino final a algunos cadáveres resguardados y/o aumentar la capacidad de resguardo”.

El documento está firmado por Martha Stephanía Robles Cervantes, quien en ese momento era directora del Servicio Médico Forense, con el número de oficio IJCF/MF/1042/2020.

Niegan datos

El diario NTR solicitó vía transparencia el documento, así como todos aquellos reportes firmados por la funcionaria en materia de estadísticas. El IJCF respondió con una negativa y señaló que “la información solicitada existe y se encuentra en posesión de esta dirección y una vez que fue analizado el contenido de la solicitud se advierte que la información solicitada debe ser considerada y tratada como de acceso restringido, con el carácter de información reservada, de la cual queda prohibida temporalmente su acceso íntegro a la misma, publicación, difusión y/o reproducción a persona alguna con excepción del personal que en el ejercicio de sus funciones y atribuciones deban o puedan tener acceso a la misma”.

En la respuesta se agrega que la información contenida en esos informes “detalla estrategias implementadas por esta Dirección del Servicio Médico Forense que atañe únicamente al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses y de hacer del dominio público la información pretendida por el peticionario, se estaría ministrando información vulnerable ya que se estaría sacando a la luz pública información sensible que está supeditada a estrategias de seguridad”.

Crisis por tráiler

En 2018, el IJCF se vio en la necesidad de rentar dos cajas de tráiler para almacenar cadáveres, ya que carecían de espacio en sus instalaciones para hacerlo, teniendo resguardados alrededor de 800. Esto desembocó en una escándalo para la institución tras descubrir que un tráiler se quedó varado.

Debido a ello, el ex gobernador de Jalisco Aristóteles Sandoval despidió al entonces titular del instituto Luis Octavio Cotero Bernal, sustituyéndolo por Carlos Barba Rodríguez. Con este cambio, trabajadores le comentaron a NTR, también llegó la orden de identificar la mayor cantidad posible de cuerpos, haciendo que los médicos forenses trabajaran jornadas de hasta 16 horas diarias.

Aunado a lo anterior, el informe final de esa administración apunta a que el día del cambio de gobierno había 15 cuerpos en el anfiteatro, 15 en el refrigerador, 33 en la cámara chica, 137 en la cámara grande y 89 en Belén, sumando así 289.

Colapso debido a los hallazgos en fosas

El número de cuerpos y restos humanos encontrados en las fosas clandestinas en Jalisco ha aumentado a partir de los últimos descubrimientos, y debido a la carga laboral que representa, el IJCF no tiene la capacidad para identificar todos los restos óseos, de acuerdo con trabajadores que accedieron a los procesos seguidos tras los hallazgos.

El problema comienza desde la recuperación de los cuerpos y fragmentos, ya que no siguen los protocolos que permiten obtener la mayor información posible en el sitio. Incluso han detectado errores en la clasificación de los huesos.

“Abrimos una bolsa que dice que es un hueso de la pierna y es del brazo, fallas de ese tipo”, relataron.

Una vez que los restos óseos llegan al IJCF la tarea es compleja, pues cada pieza tendría que someterse a pruebas para determinar las coincidencias, lo cual es imposible.

Debido a la falta de espacio para los cuerpos, han optado por colocar los restos óseos en cajas de plástico, las cuales se apilan en los pasillos de las cámaras frigoríficas.

Según el penúltimo informe de Búsqueda e Identificación de Personas Desaparecidas, presentado a inicios de octubre por la Secretaría de Gobernación (Segob), Jalisco era hasta ese entonces el primer lugar nacional en cadáveres extraídos de fosas clandestinas. Del inicio de la actual administración Federal (1 de diciembre del 2018) al 30 de septiembre de este año, el estado contabilizaba 605 cuerpos recuperados de sitios de inhumación clandestina.

Con información de NTR

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