Hurgar con catalejos

Hurgar con catalejos

Amado Aurelio Pérez

1990aapc@gmail.com

Nacido en Zamora, Michoacán (1945), Ramon Gil Olivo, Doctor en ciencias humanas por la Universidad de Silesia, República Popular de Polonia y profesor investigador del Departamento de Imagen y Sonido de la Universidad de Guadalajara, publicó en 1985: Cine y lenguaje: hacia una teoría del espectador competente.

A ochenta años de su nacimiento, quisiera compartir con ustedes un par de reflexiones que, me parece, marcan el pensamiento de un hombre de acción, un luchador social, que irguió su voz en contra de la censura; Y al testimoniar, vivenciar, y sentir; es todo aquello que a través del lenguaje puede hacer la literatura, ha escogido finalmente como su estrategia de sociólogo e historiador.

Para Ginzburg, lo que caracteriza al saber cinegético es su capacidad para remontarse a partir de datos experimentables, pero aparentemente  secundarios,  hasta llegar a una realidad compleja, no experimentada en forma directa, y agrega que el  observador organiza esos datos de tal manera que consigue una secuencia narrativa.

“La censura es una parte de la represión y siempre acompaña a ésta hasta sus niveles más cruentos. Pero la represión posee muchas caras. La represión administrativa, física y política son más que suficientes para asfixiar y destruir a un individuo, a una organización y paralizar, deformar o desalentar las expresiones culturales que representan.

“El cine es algo más que una forma de expresión cualquiera. No solamente se diferencia del lenguaje oral en el hecho de que éste tiene que ver con formas de carácter auditivo y aquél con formas de carácter visual, sino que a su vez se diferencia de otras expresiones igualmente visuales, tales como la pintura y la escultura debido a la capacidad que posee el cine para describir acciones en espacios y tiempos supuestos, organizando secuencias y cuerpos narrativos complejos.

Esta capacidad es sustancial al concepto de narratividad, lo que de hecho vincula el cine más al campo de la literatura que al de otras artes en cuanto a que la capacidad de narrar, independientemente del medio utilizado y de los sentidos que compromete, tiene más que ver con estados mentales adquiridos por la especie a lo largo de su evolución.

El poseer una tecnología -tal como ocurrió 1,700 años a. de C. con el alfabeto, hace 540 con la imprenta y actualmente con el cine- ofrece a quienes la poseen, mayores posibilidades de ejercer esa capacidad de narrar y de interpretar el mundo”.

Hacer cine siempre ha sido el resultado de las ideas de una clase dominante y de sus relaciones de subordinación respecto a las metrópolis dominantes. (Particularmente en Latinoamérica de los setenta y ochenta).  Si se desea analizarlo con profundidad, resulta imposible referirse a ese cine sin situarlo en el ámbito económico, político y cultural donde se desarrolla (o intentó desarrollarse).

Por esta razón la mayoría de los países latinoamericanos jamás registraron en imagen fílmica los momentos más importantes de su historia contemporánea.

En 1988 ganó el premio de cuento de la revista Plural que dirigía Jaime Labastida Ochoa, resalto que su obra ha sido traducida al francés y de los 22 títulos que le fueron publicados, 19 son de investigación cinematográfica y tres de creación literaria, Dientes de perro (1986), L´homme sur la plage (1998), L’engagement de l’auteur dans la vie politique de son pays l’a conduit à écrire un recueil de nouvelles. “L’Homme sur la plage ” est son premier ouvrage.”…II descendit les marches quatre à quatre en se cognant contre le mur dans l’obscurité. Il allait arriver au rez-de-chaussée lorsqu’il les entendit grimper l’escalier dans une cohue sauvage. (…) I1 ralentit le pas, chancelant, bouche ouverte, à bout de souflle. Il trébucha sur les rails, traversa la voie et disparut entre les wagons. Il entendit une sirène hurler. Ils sont là ! pensa-t-il.” (extrait de la nouvelle Des loups dans la bergerie). (Mexique),  Un país llamado Amérika (2001) y El invicto (2003).

Salir de la versión móvil