Hurgar con catalejos

Hurgar con catalejos

Amado Aurelio Pérez

1990aapc@gmail.com

Hugo Adrián Medrano Hernández, Investigador y Escritor

El sistema capitalista es un sistema dinámico que se transforma constantemente, por lo que es inestable y discontinuo. Lo que implica que el desarrollo no es homogéneo ni atemporal. Al interior del sistema-mundo capitalista, habrá regiones, zonas, territorios o localidades que se desarrollen más que otras, y evolucionan de manera particular dependiendo de sus propias condiciones. En este sentido el espacio y el tiempo son elementos primordiales de análisis, los cuales implican categorías que reflejan discontinuidad y rechazo de una sola temporalidad. Explorando la multiplicidad espacial, es lo que los científicos sociales llaman “una acumulación desigual de tiempos”.

Hasta entrando a la década de los cuarenta, regiones como Los Altos se caracterizaban por ser una economía semicerrada, casi de subsistencia, inmersa en una precaria situación económica y social, con problemas estructurales de agua, con carreteras deficientes e insuficientes, con falta de servicios asistenciales y con más de la mitad de la población en el analfabetismo. Uno de los detonantes históricos para el impulso económico de Los Altos, considera, fue la instalación de la empresa Nestlé en 1943, fenómeno que marca una de los hitos importantes de la industria lechera en la región. Lo extraordinario fue que más que permanecer como una actividad de enclave, alimentó una dinámica propia de desarrollo que le permitió abrirse e integrarse a circuitos más modernos de comercialización.

Esta región no sufrió los estragos del mestizaje. No fue éste tan extendido como en otras partes del territorio nacional, por lo que el “ser criollo” generó una serie de tradiciones y costumbres españolas, que se interioriza con gran fuerza en una población vuelta a una religión católica conservadora. El no contar con una fuerza de trabajo “dócil y abundante” (los pocos indígenas de esta zona eran más bien rebeldes, belicosos y difíciles de conquistar), se fue optando por una especialización ganadera, determinada por la necesidad de animales de carga para el transporte de minerales y de alimentos para las ciudades de Zacatecas y Guanajuato, las cuales estaban en auge en esa época. Estos elementos (patrón de poblamiento, tenencia de la tierra, la actividad rural como la ganadería, y la influencia de la iglesia católica), incidieron sin duda alguna en la generación de una identidad regional muy propia de esta zona. Pero además, estos factores históricos explican por qué el modelo de desarrollo económico está basado en fuentes naturales de riqueza interna y de una identificación con el territorio.

Que los Altos de Jalisco son xenófobos, es algo que cualquiera puede afirmar fácilmente. Lo difícil es comprobarlo. Y Hugo Adrián Medrano Hernández, destaca con la investigación evidencias de la forma sistemática en que operaban los gobiernos y el aparato estatal para negar derechos que los ciudadanos de esta región creyeron vulnerados, particularmente el derecho de culto religioso, que si bien se tenía (no por eso contaban con garantías para ejercerlos). La intolerancia, dio lugar al conflicto religioso conocido como guerra cristera.

Hoy al menos tienen un reconocimiento de su historia en investigaciones imprescindibles que ha publicado el centro universitario de Tepatitlán. Donde el Dr. Medrano contribuye con las siguientes publicaciones: Rumbo de las Humanidades, Los Altos sur de Jalisco, y una tercera publicación que lleva por título: Autobiografía juvenil, una mirada espeleológica al mundo de los jóvenes.

Publicó además las novelas: Las paredes del cielo, Acento Editores, 2003.

Las Manos, Acento Editores, 2010 y editado por la Universidad de Texas y el Centro Universitario de los Altos, de la UdeG: 15 mil conceptos alteños.

Si bien, Tequila tenía una presencia significativa antes del siglo XXI, el impulso del mercado nacional e internacional de la bebida emblemática del municipio, llegó a ser la segunda industria después de la electrónica, en el valor de las exportaciones del estado de Jalisco.

Homo Enamoradus, novela histórica de 1951- 1980, la característica que vuelve célebre la obra de Medrano Hernández es su proyecto de intertextuaidad,  donde despersonaliza al sujeto, lo cual es vinculado por otros críticos con la noción del enmascaramiento autobiográfico.

No olvidemos a Heidegger: “El arte constituye una experiencia crucial que abre, en el mayor de los casos, visiones y perspectivas simbólicas referentes al mundo.”

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