Hurgar con catalejos
Amado Aurelio Pérez

RODOLFO GAMIÑO MUÑOZ
LUTO EN LA TALPA CHICA (NOVELA)
La crónica literaria fusiona hechos reales con recursos estéticos y la subjetividad del autor, convirtiendo la experiencia emocional en el eje narrativo. A diferencia del periodismo puro, el cronista involucra sus sentimientos y observaciones personales para crear una atmósfera íntima y conectar empáticamente con el lector, Si bien es cierto que las razones por las que un lector emprende su acercamiento a una obra de ficción son amplísimas, tampoco lo es el hecho de que durante dicho proceso debe sentir algo por lo que está leyendo. Los mundos ficcionales son las creaciones intencionales de los autores a los cuales ingresa un lectora través de las propuestas de estados de cosas ficticios, imaginarios. Para que este ingreso se haga lo suficientemente duradero es necesario que dichos mundos estimulen, cognitivamente, al lector y lo motiven a permanecer inmerso en su interior. Uno de los principales estímulos cognitivos que propicia la permanencia del lector en un mundo ficcional es que éste le suscite emociones. Ahora bien, ¿por qué es importante develar la participación de las emociones en la interacción ficcional? Particularmente, en el caso, de la novela Luto en la Talpa Chica: una novela de 210 páginas que editó el pasado mes de marzo, el Taller Editorial La Casa del Mago, que dirige Hermenegildo Holguín Reza.
Rodolfo Gamiño Muñoz, su autor, captura en treintaicinco capítulos un recuerdo, que la ficcionalidad arranca, apenas la primera narración; en literatura, como hecho empírico, como práctica semiótica, en pocas palabras en toda obra creatividad que alcance la discriminación entre las múltiples elaboraciones creadas, para ser denominada novela.
Experiencia vital y trascendente, que el mismo autor recomienda leer, acompañado de un buen trago, una cerveza, y para refrescar la memoria nada mejor que un playlists que cumple la función de catalizador, digno de escucharse para renovar los sentimientos más profundos, y hace explotar el discurso que se despliega desde los textos literarios, la visión conlleva a la identificación de la experiencia lectora con algo transcendental de lo humano y que, por tanto, quedaría fuera de todo alcance de la especulación.
Cómo contar esa experiencia en las páginas de la novela, que capitulo a capítulo, se enfrenta a su anti-epopeya, la resistencia, única salida para el autor.
En definitiva, la novela es fundamental, para conocer la inflexión de un periodo cultural, denominado contracultural, narrado como caldo de cultivo microscópico, desde las primeras hasta la última página, donde el playlists descubre y desnuda el tiempo, real de la acción de la novela, los años comprendidos entre 1980 – 2000.