Hace 28 años, el llamado “Crédito Japonés” —mediante el cual se establecería un sistema de presas que garantizaría el abasto a Guadalajara sin necesidad de extraer agua de Chapala, además de otras ventajas— fue desechado; hoy, por cierto, ya se habría pagado.
El gobernador impulsor de esa idea en esos años, Alberto Cárdenas Jiménez, hoy piensa que, cuando ve hablar delante de él de miles de millones de pesos y de un presupuesto diez veces mayor que el que recibía entonces, bastaría con limpiar el canal de Atequiza y establecer un sistema adelantado de seguridad con drones para solucionar el problema.
Pero admite que el negocio y la corrupción son lo que rifa en estos tiempos.
Pilón
El agua sucia y las protestas no han detenido las desapariciones ni las cifras de inseguridad.
