NEGLIGENTES AUTORIDADES

Si ante el clamor del pueblo hoy, y de años atrás, contra tanta sangre derramada, las autoridades hubieran reaccionado a tiempo, no lamentaríamos, el asesinato del líder limonero michoacano, Bernardo Bravo. Su presunto ejecutor -el cobrapiso de Los Viagra, Rigoberto L. M., “El Pantano”- fue capturado luego. Sabían que amenazaba subir de dos a cuatro pesos por kilo. ¿Por qué no actuaron preventivamente? Igual en Veracruz. Si la gobernadora Rocío Nahle hubiera sido honesta, diligente, debió obligar al alcalde de Poza Rica, Fernando Remes, a construir el faltante muro de contención del Río Cazones. Así, no se hubiera desbordado ni “poquito” y nadie lamentaría tanta desgracia, muertes y desaparecidos.

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